Koh Rong

Koh-Rong-panorama-playa-atardecer-impresiones-del-mundo

La pequeña isla de Rong, en el Golfo de Tailandia, es uno de los sitios de los guardo un recuerdo feliz lleno de nostalgia y cierta dosis de morriña. Mis tres días en este pequeño rincón del mundo, apartado de todo, como olvidado en el mapa, me supieron a poco. Lo supe desde el mismo momento en que mis amigas y yo pusimos los pies en tierra firme después de una travesía en barco pasada por agua. Había llegado a una isla paradisiaca y aunque el gris del cielo no dejaba al mar lucir su verdadero color turquesa casi transparente, el panorama de lo que veía no podía ser más apetecible.

Koh-Rong-hombre-durmiendo-impresiones-del-mundo

Koh Rong es la encarnación de la vida relajada por excelencia. Todo lo que uno hace durante el día tiene lugar en la misma playa de forma que no se necesitan ni las chanclas. Fueron días de pies descalzos y sueños blancos, como la canción de Shakira, como las siestecitas al sol entre chapuzón y chapuzón, como la arena blanca que tapizaba los bordes de la isla, interrumpida a veces por una verde y abigarrada vegetación que crecía como de la nada, y por algún riachuelo despistado que a veces desmoronaba pequeños trocitos de arena.

Koh-Rong-puesto-de-comida-impresiones-del-mundo

Las familias de la isla estaban llenas de niños pequeños que correteaban por entre las guest houses y los puestos de comida asiática. Me resultaba muy curioso observar cada mañana la mezcla tan dispar que constituían los niños jugando mientras que los padres se echaban un sueñecillo en el esqueleto de una cama plantado allí en medio. De vez en cuando alguno se desperezaba para atender a un huésped que iba o venía de la guest house y tan pronto como el trámite estuviera hecho, volvían a adormilarse.

Koh-Rong-playa-y-cielo-azul-impresiones-del-mundo

Pero más curioso era sin duda ver en el mismo espacio que el de las familias a hornadas de guiris llegando a la isla en barco. Ataviados con sus sombreros, su carne rosita de la quemazón del sol, sus gafas de espejos de colores, sus picaduras y sus camisetas de tirantes, los nuevos compartían la hora del café con unos guiris ojerosos y resacosos, los mimos que habían salido de fiesta la noche anterior y ahora no lucían su mejor aspecto.

Koh-Rong-pies-con-arena-impresiones-del-mundo

La tranquilidad de las familias locales tropezada cada noche con la música a todo volumen de los chiringuitos de la playa situados a escasos metros de las casas. A pesar de disfrutar de ese ambiente nocturno en el que una es feliz con la brisa del mar, una cervecita y la compañía de buenos (y nuevos) amigos, nunca dejé de preguntarme qué opinarían las familias sobre esa invasión de gente extranjera y la consiguiente imposición de nuevos y ruidosos hábitos al ritmo de Pitbull o Rihanna.

Koh-Rong-nube-impresiones-del-mundo

En cualquier caso, y dejando a un lado los dilemas que el turismo masivo acarrea, Koh Rong hace las delicias para los amantes de las playas casi solitarias. Su agua es tan transparente que a lo largo del día va tocando los distintos colores que le marca la batuta de la luz del sol. Me fascinaba comprobar con qué rapidez cambiaban los tonos y la densidad del color, pasando de un verde intenso a un rosa azulado en cuestión de minutos. Los atardeceres eran especialmente bonitos cuando todo el espacio se llenaba de un naranja que parecía flotar en el ambiente perfecto, cálido y envolvente como si alguien lo hubiese ajustado girando una ruedita como en esas lámparas que se regulan para crear la atmósfera apropiada.

Koh-Rong-niña-y-perro-impresiones-del-mundo

La coquetería de algunas cabañitas para turistas también era algo digno de ver. Con letreros invisibles que anunciaban a los cuatro vientos ‘sitio perfecto para pasar su luna de miel’, las lucecillas que regalaban una luz tenue se encendían cada atardecer uniéndose a un mano a mano de color entre el sol y las nubes. Algunas de esas cabañas se encaramaban a lo alto de las copas haciendo realidad el sueño de cualquier niño que haya soñado con vivir en una casa en un árbol.

Koh-Rong-nenes-jugando-impresiones-del-mundo

Me faltaron horas para disfrutar de ese dolce far niente en el que los días se suceden llenos de ratitos de playa, baños, siesta, libros, cerveza nocturna, pies descalzos y deliciosa comida asiática. También me faltaron tapones para los oídos porque es verdad que lejos del silencio que debería poblar un paraje así de exótico, Koh Rong está poniéndose al día para la llegada del turismo y eso se traduce en la ruidosa construcción de más cabañas y bungalows que seguramente conviertan a esta isla en un sitio irreconocible de aquí a unos años.

Koh-Rong-gente-local-impresiones-del-mundo

Pero si hay algo que me marcó de Koh Rong (y prometo que no exagero), fue el espectáculo en el que cada noche se convierte el agua de su mar. Y es que el principal motivo por el que los viajeros acuden a Koh Rong es para ver la luminosidad del plancton, ese que al moverlo se convierte en lentejuelas azuladas que llenan el agua de estelas de luz. Es una sensación preciosa y nunca me lo habría imaginado así de no haberlo visto con mis propios ojos. Meciendo suavemente con mis manos y pies la tranquilidad del agua me sentía como el hada de Peter Pan, Campanilla, quitándome capas por años y sacando a esa niña pequeña que ni siquiera parpadeaba por miedo a que lo que estaba viendo desapareciera.

Koh-Rong-farolillo-impresiones-del-mundo

Fueron tres noches en las que me bañé con la oscuridad del mar arropada por un cielo estrellado y alguna que otra estrella viajera, rodeándome de un sinfín de lentejuelas que bullían en torno a mi y envuelta por un silencio salado lleno de paz. Fue uno de los momentos más increíbles de mi viaje y de los más bonitos de toda mi vida donde tuve la fortuna de comprobar que a veces la realidad supera con creces la ficción.

Koh-Rong-chanclas-impresiones-del-mundo

 

Koh-Rong-casa-en-construccion-impresiones-del-mundo

 

Koh-Rong-barcos-impresiones-del-mundo

 

Koh-Rong-barca-y-atardecer-impresiones-del-mundo

 

Koh-Rong-atardecer-y-riachuelo-impresiones-del-mundo

 

Koh-Rong-atardecer-impresiones-del-mundo

 

Anuncios

3 Respuestas a “Koh Rong

  1. Pingback: Angkor Wat | Impresiones del mundo·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s