Península de Samaná

atardecer-playa-coson-republica-dominicana

Samaná es una de las 32 provincias que conforman República Dominicana. Está situada al noreste de la isla y es una de las zonas más famosas del país desde el punto de vista del turismo. Samaná es la tierra de los cocos, o dicho de otro modo, el paraíso para cualquier persona que al igual que yo, ame esta fruta.

paisaje-Samana-republica-dominicana

Su paisaje ondulado es un verde mar de palmeras que crecen unas pegadas con otras, apretujadas y majestuosas, llenando el paisaje de una de las estampas más tropicales de República Dominicana.

atardecer-palmeras-las-terrenas-republica-dominicana

Las carreteras que serpentean a lo largo de las subidas y bajadas del terreno están arropadas por las típicas casitas de colores de este país, hechas con madera de palma o de cocotero. También hay puestos y casetas de loterías llamadas ‘bancas’ (que no bancos) y como no, los reyes del mambo en República Dominicana, los colmados.

playa-Coson-Samana-republica-dominicana

Atravesando la carretera y mientras uno esquiva las miles de motos que se atraviesan a cada segundo, se puede contemplar el reflejo del sol besando el horizonte al tiempo que no demasiado lejos una bachata de Romeo Santos o Frank Reyes canta sus lamentos al amor.

Cayo-Levantado-palmeras-Samana-republica-dominicana

La península de Samaná también es muy famosa por el avistamiento de ballenas, posible únicamente de enero a marzo, y por supuesto por tener unas playas idílicas. Lejos de la imagen turística de Punta Cana donde los resorts han acabado por convertir la arena en parcelas privadas, las kilométricas playas de Samaná disfrutan de una tranquilidad sorprendente. Son de esas en las que todavía hoy aún es posible hacer una foto sin que nadie o casi nadie aparezca en ella más que una palmera rozando el borde del agua. Y ahí es precisamente cuando comienza el verdadero paraíso, o como dicen allí, la auténtica gozadera.

playa-bonita-Samana-republica-dominicana

Las playas de Samaná, como playa Cosón o Bonita por mencionar alguna, son una sinfonía visual, un espectáculo de luz y color que invita a relajarte y a disfrutar con los azules de su agua y la transparencia de la misma. Mirarme los dedos de los pies mientras me bañaba y maravillarme con la nitidez con que los venía, era uno de mis ejercicios favoritos estando a remojo. Contemplar las palmeras en primera línea de mar era como adentrarse en una postal en movimiento, como cuando en las películas alguien pasa del mundo real a uno imaginado.

Cayo-Levantado-Samana-republica-dominicana

Bañándose en esa paleta cromática de pintor, en ese regalo para los sentidos, uno desea eso de que se pare el tiempo, de que el reloj y el calendario se detengan para permanecer en esa playa donde parece que la civilización se haya olvidado de ese rincón del Caribe.

pajaro-Samana-republica-dominicana

A la experiencia sensorial del momento contribuyen gratamente los chiringuitos playeros en los que se puede comer un delicioso pescado y mariscos frescos, sazonados para conseguir ese sabor tan característico de los platos dominicanos.

Cascada-El-Limon-Samana-republica-dominicana

Por la mañana, los pescadores salen en sus barquitas de colores a pescar lo que luego ‘la Ramona’ o el chiringuito ‘Luis’ ofrecerán a sus clientes, dispuestos en unos arcones atemperados con hielo. Pescados como el chillo o el mero se preparan en salsa de coco, el lambí (parecido al calamar) se elabora con salsas de tomate o ajo y perejil. Las barbacoas, hechas en su mayoría con toneles de metal, asan patatas y verduras, pescados y carne, y sus sartenes fríen papas fritas y tostones (rodajas de plátano maduro fritas).

puesto-Las-Terrenas-Samana-republica-dominicana

Otro de los grandes atractivos de la península de Samaná es su famoso Salto del Limón, una cascada de agua escondida entre los salientes del terreno, inmersa en ese verde tropical y caribeño a la que tan difícil es acceder. Quizás por ello uno disfruta más del recorrido hacia esas aguas turquesas donde poder darse un chapuzón y remojar el calor del cuerpo. En su manantial los forasteros disfrutamos especialmente con los saltos acrobáticos que algunos chavales de la zona realizan para tirarse al agua desde una altura de algo más de 8 metros, y cuyas sonrisas blancas y relucientes muestran el orgullo de la peripecia realizada.

Cayo-Levantado-playa-Samana-republica-dominicana

Visitando Cayo Levantado, la famosa isla Bacardi, o recorriendo la hermosura de sus playas y paisajes de palmeras, uno siente envidia de los pájaros. Sería maravilloso poder contemplar desde el aire la belleza de este rincón de Dominicana, un reducto verde rodeado de unos azules tan atípicos e hipnotizantes que uno tiene que mirar dos veces para comprobar que, efectivamente, el paraíso existe. Y se llama Samaná.

Cayo-Levantado-pescadores-Samana-republica-dominicana

 

marisco-Samana-republica-dominicana

 

Cayo-Levantado-tormenta-Samana-republica-dominicana

 

palmera-Samana-republica-dominicana

Anuncios

Una respuesta a “Península de Samaná

  1. Pingback: Lo que no se te puede escapar de República Dominicana | Impresiones del mundo·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s